Eva DiSan
Sobre mí
Soy Eva, mamá orgullosa, y Psicóloga General Sanitaria.
Desde que finalicé mis estudios en Psicología, tuve claro que mi manera de acompañar a las personas estaría basada en un enfoque humanista, poniendo en el centro a la persona, su experiencia y su historia.
Con esa idea, continué mi formación especializándome en Terapia Familiar Sistémica en el Mental Research Institute (MRI), en Estados Unidos. Posteriormente, seguí profundizando en distintos enfoques dentro de la Psicología Humanista Integrativa, como la Terapia Gestalt, el Psicodrama y el Análisis Transaccional.
Mi trayectoria profesional ha estado muy vinculada al acompañamiento de familias, menores y personas en riesgo de exclusión social trabajando en servicios públicos como el CAF (Centro de Apoyo a las Familias) y el CAI (Centro de Atención a la Infancia).
En 2019 tuve la suerte de vivir una experiencia que marcó profundamente mi mirada y
mi manera de entender el acompañamiento.
Me trasladé a Guayaquil (Ecuador) como voluntaria internacional, compartiendo vida, en gratuidad, desde la sencillez y el encuentro cercano y honesto.
Allí conviví y acompañé a niños y niñas con discapacidad, a mujeres víctimas de violencia y a familias en contextos de dificultad, desde un vínculo más personal que profesional.
Fue una experiencia de crecimiento humano que sigue muy presente en mi forma de estar con las personas y de entender la psicología: no solo como una intervención, sino como una forma de acompañar desde el respeto, la cercanía y la comprensión de cada historia.
Mi objetivo principal es generar un espacio seguro donde sentirte escuchado/a de verdad, sin juicios y sin presión. Un lugar donde no tengas que saber explicarlo todo para empezar.
¿Cómo puedo acompañarte?
Puedes venir si:
- Sientes ansiedad, tristeza o bloqueo
- Hay algo que se repite y no sabes cómo cambiarlo
- Te cuesta entender lo que sientes
- Tienes dificultades en tus relaciones
- Estás pasando por un momento de cambio o crisis
- Te sientes desbordado/a o perdido/a
No hace falta que tengas todo claro.
Si algo no está bien para ti, es suficiente.